La campaña de calamar ingresó en 2026 con una aceleración inusual y con cifras que ya marcan un récord en el calendario temprano de la pesquería de los últimos años.
De acuerdo con los datos de desembarques por especie y puerto correspondientes al período 01ENE26–18FEB26, el calamar Illex alcanzó 98.237,3 toneladas a escala nacional, una magnitud que confirma la intensidad operativa de la flota y la centralidad logística de los puertos patagónicos.
El dato oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, adquiere relieve adicional al observar la secuencia temporal de las propias descargas: 49.000,8 toneladas en enero y 49.236,5 toneladas hasta el 18 de febrero. La lectura combinada de ambos tramos permite identificar un comienzo de zafra con ritmo sostenido y alto volumen desde las primeras semanas, con una continuidad que fortalece la actividad industrial, la estiba, el transporte y los servicios portuarios asociados.
En la distribución territorial de las descargas, Puerto Madryn se posiciona con claridad como líder nacional, con 47.102,1 toneladas de calamar Illex desembarcadas al 18 de febrero. En segundo término aparece Puerto Deseado, con 31.349,9 toneladas, consolidando el eje patagónico de la pesquería en el tramo inicial de la temporada.
El mapa portuario se completa con Mar del Plata, que registra 18.159,7 toneladas, además de aportes de menor escala en Ingeniero White (835,1 toneladas), Comodoro Rivadavia (789,2 toneladas) y San Antonio Oeste (1,2 toneladas). En conjunto, esa distribución expresa una concentración operativa definida, con predominio de terminales que hoy funcionan como nodos de recepción y circulación del principal volumen de capturas.
La fotografía estadística del período ofrece una señal precisa para la cadena pesquera, la temporada de calamar comenzó con una potencia extraordinaria, y Puerto Madryn emerge, al menos en este corte de febrero, como el punto de mayor gravitación en los desembarques del país.
Ahora bien, el examen de las capturas y descargas permite identificar con nitidez la convergencia de factores que explica la magnitud de los registros alcanzados por la flota. En primer término, el caladero exhibe una condición biológica favorable, resultado de un trabajo sostenido y coordinado entre la administración pesquera, (Subsecretaría de Acuicultura y Pesca de la Nación y Consejo Federal Pesquero), el INIDEP, (con un departamento cefalópodos entre los mas eficientes de las últimas décadas), el sector privado y una mano de obra capacitada para procesar volumenes diarios por encima a las 40 toneladas. La aplicación rigurosa de vedas, el respeto de los períodos biológicos y la administración del esfuerzo pesquero han contribuido a fortalecer una biomasa disponible apta para su aprovechamiento comercial. Ese punto constituye, a esta altura, un elemento central del desempeño de la temporada.
En paralelo, operó con fuerza la dimensión económica, la demanda internacional y la firmeza de los precios externos activaron con máxima intensidad la capacidad operativa de la flota. Buques poteros, fresqueros y congeladores -que en otros años estaban amarrados en muelle-, orientaron su estrategia hacia un recurso que hoy combina alta absorción en los mercados con cotizaciones ubicadas entre las más elevadas de los últimos años, generando un incentivo directo para acelerar mareas, logística y descargas.
Y por último, el eslabón más importante, la mano de obra especializada del personal embarcado que permitió procesar volúmenes diarios, a veces casi inhumanos, cercanos a las 75 toneladas. Tarea repetitiva, por más de 13 horas, todos los días durante la marea.
En su conjunto, esta alineación, con personal de descarga y logística en puertos, permitió alcanzar una nueva marca de descargas, donde ya hay poteros que han iniciado la quinta marea, en algo más de 60 días de abierta la temporada de pesca de calamar illex 2026.
El resultado de esa convergencia es claro, gestión pública, sustento científico-biológico y rentabilidad internacional quedaron alineados en un mismo sentido. Esa articulación explica, con precisión técnica y económica, por qué el inicio de la temporada de calamar 2026 presenta un comportamiento extraordinario y una dinámica de expansión que ya lo ubica entre los arranques más vigorosos de los últimos ciclos.
La evolución de las próximas semanas será determinante para medir el alcance final de una campaña que ya se inscribe entre los arranques más vigorosos del sector.