Científicos de Brasil, Uruguay, China, Corea del Sur y España, junto a representantes del gobierno de ocupación de Malvinas, participan del IV Taller Científico Internacional sobre el calamar. Es la cuarta edición del encuentro y, hasta el momento, no trascendieron documentos ni medidas de manejo surgidas de él.

La iniciativa cuenta con el impulso del sector extractivo español. Edelmiro Ulloa, director gerente de la OPPC-3, la organización que agrupa a buena parte de la flota congeladora gallega, planteó en declaraciones al medio español Industrias Pesqueras que, frente a la falta de un marco regional de gobernanza operativo, la cooperación entre las propias flotas puede contribuir a construir una base común de conocimiento sobre el recurso. En su visión, “reducir la incertidumbre beneficia a todos”.
Dos modelos de gestión sobre un mismo stock
El Illex es un recurso migratorio cuya distribución excede los límites jurisdiccionales, y allí radica el núcleo del problema. Argentina administra la pesquería con planes de manejo, avanza en un proceso de certificación y aplica un sistema de alerta temprana orientado a garantizar el escape de reproductores. Sin embargo, en la milla 201, donde opera la flota potera extranjera, esos cierres no rigen, y los esfuerzos de conservación que se realizan dentro de la Zona Económica Exclusiva se ven diezmados por la presión pesquera en aguas internacionales.
Hasta el momento, se desconocen los resultados o conclusiones a los que arribaron los investigadores en estos talleres, siendo este el cuarto de su tipo. Por lo pronto, no se han identificado medidas de manejo tendientes a dar continuidad a las normas que aplica Argentina para garantizar la sustentabilidad del Illex.
Un problema que condiciona la certificación
La ausencia de medidas de gestión en alta mar ya había sido señalada como un obstáculo para el calamar argentino. Según informó oportunamente esta revista, durante la feria Conxemar 2025 se advirtió que el Illex sigue sin un consenso científico a escala regional y sin medidas de gestión a nivel internacional, lo que complica su certificación pese a la buena administración de los stocks en aguas argentinas.
Si bien los organizadores sostienen que este “proceso científico no pretende sustituir las competencias de los Estados ni resolver las diferencias políticas o jurisdiccionales existentes en la región”, a nadie escapa que mientras se incluya al gobierno de ocupación de Malvinas en estos talleres, la Argentina no participará.
Si el objetivo de esta cumbre, como han planteado, es “convertir el conocimiento científico compartido en un punto de encuentro entre flotas que compiten por el mismo recurso”, y si la búsqueda común es “garantizar la conservación de Illex argentinus y la continuidad económica y social de una de las principales pesquerías del Atlántico Sur”, prescindir de Argentina, actor principal de esta pesquería tanto por localización como por conocimiento científico, constituye, a juicio de las fuentes consultadas, una falencia de origen.