Marcela Ivanovic trazó un resumen del comienzo de la zafra 2026 de calamar, de la que participan setenta y cuatro de los ochenta y dos barcos habilitados a operar en la pesquería. Record de observadores y fiasco en la búsqueda del stock sudpatagónico.

“La flota está pescando donde lo hace todos los años, sobre el stock desovante de verano, en plataforma intermedia, entre el 44° y 46° de latitud sur”, precisó la investigadora al tiempo que aclaró que ya no es más la Jefa del Proyecto porque este año inicia su trámite jubilatorio. “El nuevo jefe es Nicolás Prandoni, quien viene trabajando en el Programa desde hace unos años”, reveló.
La abundancia que la flota encuentra al norte de la Unidad de Manejo Sur no la halló en la apertura anticipada cuando fue en búsqueda del stock sudpatagónico. “Imaginábamos que los resultados serían malos. Fueron 53 barcos, la primera vez que van tantos, pero la captura total fue de 158 kilos, muy poco, nada, muy triste”, lamentó Ivanovic.
Muchos barcos fueron al sur del 49°S con la esperanza de repetir lo que había sido el inicio de la zafra 2025, cuando 18 barcos pudieron sumar 700 toneladas de un calamar de muy buena calidad.
Este año resultó un fiasco y por eso la flota rápidamente migró hacia aguas más al norte para capturar el stock desovante de verano, que tiene otras características que las de el sudpatagónico.
“El calamar que hoy pesca la flota es un calamar de 20 centímetros de largo de manto, 158 gramos de peso, maduro y en reproducción, tamaño S y SS, de pared muy fina”, indicó la investigadora.
Un dato significativo que ayudará a consolidar la abundante cantidad de datos que cuenta el Programa sobre la pesquería es que ampliaron la cobertura de observadores científicos a bordo de la flota.
“Este año tenemos nueve observadores, un récord para nosotros, y nos permitirá sumar más información. Si no fuera por lo que ocurre fuera de las 200 millas y la presencia de la flota extranjera, algo que no depende de nosotros, el manejo de la pesquería tendría como nota un diez. Las empresas cumplen con los requerimientos, con la entrega de los partes semanales, hay muy buen diálogo con la cámara; venimos trabajando muy bien”, destacó Ivanovic.
Los observadores determinan la estructura demográfica de la captura comercial mediante el muestreo biológico a bordo, junto a las características de los ejemplares: largo de manto, peso, sexo y estadio de desarrollo sexual de una muestra diaria de casi 150 ejemplares.
Sobre el impacto que genera la flota extranjera y su pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) en la pesquería de calamar, Ivanovic aseguró que el mayor impacto se nota en el stock sudpatagónico, el cual sostuvo la pesquería en los años noventa y principios del dos mil.
“La abundancia de ese stock disminuyó. No tiene un impacto importante para la flota nacional porque puede pescar los otros stocks y vienen mostrando buenos niveles de abundancia como el desovante de verano, que se pesca sobre nuestra plataforma y el stock bonaerense norpatagónico que hacía 17 años no registraba la abundancia que tuvo en 2025, y que la gran mayoría de las capturas quedan de este lado”.