Hasta el 28 de abril la estadística muestra un crecimiento del 15% del total de desembarques pesqueros. El calamar alcanzó las 186 mil toneladas y sube 37% en la comparación interanual. La merluza hubbsi aumentó 11% y el langostino bajó 13%.

En pleno auge de la zafra de calamar sobre la Unidad de Manejo Sur, con la flota potera pescando el stock desovante de verano, las descargas generales habían sumado 300 mil toneladas, un 39% más que el primer trimestre del 2025, y los desembarques de calamar contabilizaban 169 mil toneladas, 73% más en la comparación interanual.
Mar del Plata sigue siendo el principal puerto de las descargas pesqueras y contabilizó hasta la semana pasada 122 mil toneladas, un 7% más. De ese total, las descargas de calamar aportaron 50 mil toneladas, 14% más que el año pasado. La merluza hubbsi aporta una cantidad casi similar, 51 mil toneladas y crece 16%.
La estadística oficial no permite distinguir el aporte de las flotas fresquera y congeladora en el total de capturas de merluza hubbsi en el puerto marplatense. Lo que sí se refleja es el reiterado reclamo que formula el sindicato que agrupa a los obreros del pescado sobre la caída de la actividad en las plantas de reprocesamiento.
Las descargas totales de calamar en Mar del Plata el año pasado alcanzaron las 100 mil toneladas. Esas 50 mil toneladas que faltarán este año no la sentirán los obreros del pescado porque es muy poco el illex fresco que llega a la mesa de trabajo en las plantas de tierra.
Mucho menos después que las autoridades flexibilizaran la norma que establecía los mecanismos de control sobre el cumplimiento del compromiso de reprocesar parte de las capturas de algunos barcos poteros en tierra.
Pero sí extrañarán ese calamar los estibadores de la rama del congelado, transportistas y los demás eslabones de la cadena logística, cuyo presente es más que sombrío. En el primer trimestre, según cifras extraoficiales, las toneladas exportadas se redujeron un 70%.
Buscando mejorar esa tendencia, el Consorcio Portuario aprobó la batería de incentivos para las empresas que descarguen y exporten por el puerto local.
Los beneficios para las empresas aumentan a medida que sube la cantidad de toneladas exportadas. Si exporta entre el 25% y el 50% del volumen descargado anualmente por Mar del Plata, el operador tendrá un descuento del 25%, por un mes, en el canon por uso de puerto para la totalidad de la flota. Si se exporta el 75% del total desembarcado, el 25% de descuento se prolonga por tres meses. Además, la autoridad portuaria bonifica el canon por la carga, lo que representa unos 50 dólares por contenedor.
En otras terminales marítimas como Comodoro Rivadavia o Caleta Paula el crecimiento de las descargas de merluza sí impacta en la generación de trabajo en tierra porque en dichos puertos se descarga captura fresca.
En el puerto del norte santacruceño, hasta el 28 de abril, los desembarques de merluza totalizaron 14 mil toneladas, 17% más que el año pasado, mientras que en la terminal chubutense la presencia de merluza totalizó casi 10 mil toneladas, 23% más en la comparación interanual.
Las descargas de variado costero en Mar del Plata mantienen la tendencia negativa de principios de año. La reducción alcanza el 37% y totalizaron 11.470 toneladas. La corvina, principal especie de este conjunto íctico, contabilizó 4.500 toneladas, 32% menos y el pez palo sumó 1.386 toneladas, 39% menos que el año pasado. La pescadilla registró capturas declaradas por 1.182 toneladas, 38% menos que el primer cuatrimestre de 2025.