
La producción pesquera argentina registró en mayo de 2026 una caída interanual del 24,3%, según el Índice de Producción Industrial Pesquero Mayo 2026 elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El indicador alcanzó los 119,2 puntos, mientras la serie desestacionalizada retrocedió 1,4% frente a abril y la tendencia-ciclo disminuyó 2,9%.
Pese al resultado mensual, el acumulado entre enero y mayo mantuvo un crecimiento del 9,7% respecto del mismo período de 2025. La diferencia responde al fuerte nivel de actividad registrado durante el comienzo del año: el índice aumentó 52,9% en enero, 14,5% en febrero y 31,7% en marzo, antes de caer 22,4% en abril y 24,3% en mayo.

La pesca marítima disminuyó 29% interanual en mayo y explicó 23,1 puntos porcentuales negativos de la variación general. La acuicultura retrocedió 6% y aportó una incidencia negativa de 1,2 puntos.

En el acumulado enero-mayo, ambas actividades conservaron resultados positivos. La pesca marítima creció 7,7%, mientras la acuicultura avanzó 19,9% frente al mismo período del año anterior.
La composición por grupos de especies permite identificar el principal origen de la baja. Los moluscos retrocedieron 95,8% interanual y tuvieron una incidencia negativa de 55,7 puntos porcentuales sobre el nivel general. Su índice pasó de 540,9 puntos en mayo de 2025 a 22,6 puntos en igual mes de 2026.

Los peces crecieron 8,7% y aportaron 3,5 puntos positivos, mientras los crustáceos aumentaron 1.191,7% y sumaron una incidencia favorable de 27,9 puntos. Esos avances compensaron parcialmente la caída de los moluscos, aunque resultaron insuficientes para revertir el resultado mensual.

La magnitud porcentual de los crustáceos también responde a una base comparativa particularmente baja. En mayo de 2025, su índice había sido de 19,1 puntos; un año después alcanzó 246,9 puntos. En el acumulado de los primeros cinco meses, el crecimiento del grupo fue más moderado y llegó al 19,4%.
Entre enero y mayo, los peces aumentaron 15,2%, los crustáceos 19,4% y los moluscos 2,2%. Este último resultado permaneció positivo por los niveles alcanzados durante los primeros meses del año, pese a la fuerte contracción registrada en mayo.
La clasificación por tipo de buque mostró que los desembarques de los buques congeladores disminuyeron 38,5% respecto de mayo de 2025 y aportaron una incidencia negativa de 32,6 puntos porcentuales sobre el índice de pesca marítima.

Dentro de esa categoría, la caída en las descargas de la flota congeladora potera tuvo una incidencia relevante. El cierre anticipado de la zafra de calamar y un año atípico, en el que el stock bonaerense aportó escaso volumen de capturas y desembarques, redujeron la participación de esa flota en la medición de mayo. El resultado oficial constituye, por lo tanto, una fotografía estricta de ese mes, condicionada por el calendario de la pesquería y por la composición efectiva de las descargas.
Los buques fresqueros experimentaron una mejora interanual del 23,1%, aportando 3,6 puntos de incidencia positiva a su rama. En contraste, la flota de buques congeladores —estrictamente ligada a las capturas zafrales y al procesamiento a bordo de calamar y especies australes— sufrió un desplome del 38,5%, arrastrando a la baja el promedio general del mes.
Aun con la pronunciada baja de mayo, el balance de los primeros cinco meses de 2026 conserva un crecimiento interanual del 9,7%, sostenido por el nivel de actividad registrado durante el inicio del año. La próxima medición de junio -anticipamos-, podría mostrar una expansión significativa del componente crustáceos; durante ese mes se descargaron 38.955,3 toneladas de langostino, frente a una base comparativa de junio de 2025 fuertemente reducida por el conflicto gremial-empresario que paralizó la temporada y condicionó la actividad hasta primeros días de agosto. Esa diferencia permitirá medir con mayor precisión la recuperación operativa de la flota y su incidencia sobre el IPI pesquero de 2026.