Scroll to top

INIDEP: Pesca INDNR, la amenaza de la sustentabilidad de los stocks de calamar


No comments

Un Informe de Asesoramiento y Transferencia del Programa Pesquerías de Cefalópodos del instituto expuso los criterios y medidas de ordenación vigentes en la pesquería del illex para asegurar su sustentabilidad. Advierten la falta de datos y el elevado número de buques que opera sobre la Milla 201 y Malvinas.

RP260813-202
                                                   Por Roberto Garrone
Investigadores del Programa Pesquerías de Cefalópodos del INIDEP elaboraron un informe de Asesoramiento y Transferencia sobre los criterios y medidas de ordenación vigentes en la pesquería de calamar argentino, tendientes a asegurar la sustentabilidad de los stocks sujetos a explotación por parte de la flota argentina, contemplando el futuro aumento del esfuerzo pesquero.El documento, IAyT 69/26, elaborado por Nicolás Prandoni, Marcela Ivanovic y Tomás Tapia Montagna, advierte que la amenaza para la sustentabilidad de dichos stocks surge de la pesca INDNR en el Atlántico Sudoccidental.

Los investigadores subrayaron que en el marco del manejo y regulación de la pesquería de calamar argentino diseñaron y revisaron la Regla de Control de Captura, dentro del ámbito del “Plan de asesoramiento científico-técnico en el Proyecto de Mejoramiento de la Pesquería del Calamar Argentino – Flota Potera”.

“Las medidas involucradas, que se implementan durante la temporada de pesca en aguas de jurisdicción nacional se integran en un esquema regulatorio amplio que combina periodos de veda fijos ya existentes, puntos biológicos de referencia y un Sistema Dinámico de Alerta Temprana para el cierre de la pesca, el SDAT”, puntualiza el Informe.

La Resolución 973/97 define dos áreas de manejo (Sur y Norte del paralelo 44º S) con períodos de veda fijos diseñados para proteger a los reclutas. Ambas pueden sufrir ligeras variaciones anuales en cuanto a las fechas de apertura a la pesca.

El manejo moderno busca ajustar la apertura y el cierre de la pesca basándose en la situación biológica particular de cada año y cada stock. “Para el Stock Desovante de Verano (SDV), se ha propuesto una estrategia en la cual la apertura de la temporada no debe producirse hasta tanto se cumpla el requisito de que al menos el 50% de la población reclutada haya alcanzado la madurez avanzada/reproducción”, revelaron los investigadores.

Esta premisa se viene cumpliendo desde hace una década, cuando el SDV cobró mayor importancia en las capturas por parte de las flotas argentinas.

Para los Stock Sudpatagónico y Bonaerense-norpatagónico (SSP y SBNP) se han diseñado Puntos de Referencia Biológicos Límite (PRBL) correspondientes a sus abundancias iniciales: 479 millones de individuos y 100 millones respectivamente (a las semanas 8 y 16). “Si la estimación de su abundancia inicial es inferior a este valor mínimo, el marco regulatorio sugiere que la temporada de pesca no debería iniciarse sobre dicho stock”, remarcaron.

Sobre el SSP aclararon los científicos que en las dos últimas temporadas (2025 y 2026) la abundancia semanal superó el valor mínimo para poder abrir, pero a las pocas semanas la flota potera dejó de pescar espontáneamente este stock por una marcada disminución de su rendimiento, y por concentrarse en la captura del SDV, con mayores rendimientos en la misma época del año.

“Cuando el SDV es abundante, la flota argentina suele concentrarse en su captura y por lo tanto descuida la búsqueda del SSP antes de su migración hacia zonas inaccesibles para dicha flota (Área Adyacente y área alrededor de Malvinas)”, puntualiza el Informe.

El SDAT permite a los investigadores realizar un seguimiento del estado de la cohorte en tiempo real y tomar decisiones de cierre basadas en la abundancia particular de cada año, considerando que, a partir de la abundancia mínima inicial considerada suficiente para asegurar el reclutamiento futuro y su evolución por mortalidad natural, el escape debe ser mayor o igual a un mínimo por semana, denominado como Escape Biológicamente Aceptable (EBA).

“El resultado es un esquema de manejo robusto, que permite optimizar las capturas y a su vez asegurar un nivel de escape (EBA) de tal forma que no se afecte el éxito del proceso reproductivo posterior ni la sustentabilidad del recurso y su pesquería, aún en un escenario de aumento moderado del esfuerzo dentro de la ZEEA, como el que parece proyectarse para el futuro próximo”, reconocieron.

Entre los desafíos para implementar la Regla de Control de Captura (RCC), los integrantes del Programa puntualizaron la realización de campañas de investigación anuales para obtener previsibilidad y estimar la abundancia inicial antes de autorizar el inicio de la temporada, y generar un Manejo Integral ya que la efectividad de las vedas y cierres (SDAT) para asegurar la sustentabilidad de las pesquerías del SSP y SBNP se ve limitada y fuertemente amenazada por la actividad de flotas extranjeras fuera de la Zona Económica Exclusiva Argentina y dentro de la ZEE disputada con el Reino Unido.

Justamente esas son las amenazas que distinguen los investigadores para la implementación exitosa de este esquema de manejo: la ausencia o insuficiencia de datos de la flota extranjera, el elevado número de barcos extranjeros pescando el recurso fuera de la ZEEA y dentro de la ZEE disputada con el Reino Unido y la falta de aplicación de conceptos tales como el escape biológicamente aceptable por parte de dichas flotas.

“El número de embarcaciones de la flota potera de bandera extranjera es hasta más de cuatro veces mayor al de la flota de bandera nacional”, resalta el documento. “Las últimas estimaciones, durante la temporada 2026, muestran más de 250 poteros extranjeros en el área adyacente y 110 poteros extranjeros operando dentro de la ZEE disputada con el Reino Unido, frente a los actuales 84 buques poteros de bandera nacional argentina”, indicaron los investigadores.

Respecto de las flotas arrastreras, si bien la Argentina operó históricamente sobre calamar con un mínimo de 100 barcos anualmente, sus capturas totales anuales siempre estuvieron por debajo del 20% de la captura de la flota potera nacional.

“A partir de 2020 comenzó a detectarse la participación de un nuevo actor importante en la pesquería: la flota arrastrera extranjera que opera fuera de la ZEE y cuyo número de unidades aumentó desde 86 a 146 en siete años según el registro de la PNA”, advirtieron los investigadores.

Related posts

Post a Comment