Redini calificó de satisfactoria la temporada que concluye, pero advierte que con tres meses de operaciones durante el año es complejo sostener las estructuras de las empresas.
“El balance que hacemos se divide el dos porque la pesca al sur fue muy buena, en relación al año pasado, estuvimos cerca de 60.000 toneladas arriba, mientras que al norte solo se pudo pescar 1.200 toneladas”, comparó al dar cuenta de la diferencia significativa observada entre los stocks del recurso.
El empresario dijo en declaraciones a PARTE DE PESCA que “al norte ha sido muy flojo y nos preocupa de cara a futuro. Igualmente es una incógnita que pasará el año que viene al sur porque se pescó un montón. Mirando la zafra completa trabajamos tres meses y medio, nada más, y por más que se ha pescado bien no se puede vivir 12 meses trabajando tres meses y medio”, reflexionó.
Juan Redini admite que el “calamar siempre nos da satisfacciones y disgustos. Ir al casino es más fácil”, ironizó sobre la volatilidad que tiene el recurso y cuya aparición y rendimientos depende de múltiples factores.

SITUACIÓN POR STOCK
La zafra inició los primeros días del año donde no se pudo hallar el Stock Sudpatagónico (SSP), los buques que fueron a buscar ese stock no lo encontraron. “Fueron algunos barcos que no tocaron nada de recurso, después algunos volvieron, pero encontraron un calamar de 900 gramos. También vimos que en Malvinas se pescó muy flojo en el borde”, describió el titular de CAPA.
Posteriormente, la flota apuntó al Stock Desovante de Verano (SDV) que es donde se lograron las mayores capturas de la temporada, incluso superando los valores de 2025 que ya habían sido marcas históricas.
Cuando empezaron a declinar las capturas en ese sector se realizaron prospecciones al norte del paralelo 44ºS y en la primera semana de abrir la flota empezó a subir para explorar el área habilitada a la pesquería sobre del Stock Bonaerense-Norpatagónico (SBNP), pero los rindes no de establecieron.
Con bajos rendimientos en el Área Norte de apenas una tonelada al día, y con una campaña de investigación en marcha que evidencia bajas densidades de calamar, bajo reclutamiento de la cohorte 2026, y teniendo en cuenta que el Área Sur no registraba operación de la flota desde el 15 de abril, y para resguardar la sostenibilidad biológica del recurso y asegurar el éxito reproductivo para la próxima temporada se ordenó el cierre de la pesquería a partir de las 08:00 horas de este miércoles 22 de abril de 2026.
ALTA DEMANDA DE CHINA
“La temporada ha sido muy buena, pero trabajar tres meses y medio no es bueno como concepto general”, insistió Redini al tiempo de analizar el contexto del comercio exterior y las exportaciones del calamar argentino.
“China ha tenido una muy alta demanda al no pescarse mucho al borde de la milla 201. Como siempre digo, nuestro negocio depende mucho de lo que se pesque en la 201 para que sea bueno o malo”, señaló al dar cuenta que cuando se producen altos niveles de captura fuera de la ZEEA, la oferta de producto sube en el mercado y es contraproducente para los poteros argentinos.
FACTOR COMBUSTIBLE
Por otro lado, Redini se refirió a otro tema de gran preocupación en la industria pesquera que tiene que ver con la suba de los costos y la inflación en dólares que condiciona la competitividad.
“La suba del precio del combustible es algo que nos preocupa mucho porque es un factor de costos muy grande para nosotros. Hay una guerra que influye en la suba de precios y no podemos hacer nada”, consideró.
No obstante, el presidente de CAPA dijo que “seguimos esperanzados y con la expectativa de la quita o reducción de algún porcentaje de las retenciones a las exportaciones. Sería una ayuda muy grande para el sector”, concluyó.
