El Índice de Producción Industrial Pesquero de marzo 2026 (IPI MAR26), volvió a mostrar una mejora significativa en la comparación interanual. El indicador elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró una suba del 31,6% respecto de igual mes de 2025, mientras que el acumulado enero-marzo alcanzó un crecimiento del 30,4% frente al mismo período del año anterior.

El resultado confirma un arranque de año de alta actividad para la industria pesquera argentina, sostenido principalmente por la campaña de calamar Illex argentinus, que volvió a ocupar un lugar determinante en el movimiento de desembarques, producción y exportaciones. La magnitud de la zafra permitió sostener el ritmo operativo de los buques congeladores y elevó el peso relativo de los moluscos dentro del índice sectorial.

El informe oficial también marca una señal relevante para la lectura de corto plazo: la serie desestacionalizada presentó en marzo una caída del 6,5% frente a febrero, mientras que la tendencia-ciclo avanzó 1,6%. Ese comportamiento refleja el carácter marcadamente estacional e irregular de la pesca argentina, donde los picos de captura de especies clave pueden modificar con fuerza la fotografía mensual del sector.

Por grupos de especies, los moluscos crecieron 28% interanual en marzo y acumularon una mejora del 70,1% en el primer trimestre. Allí se concentra uno de los datos centrales del período: la campaña de calamar explicó buena parte del salto productivo del inicio de 2026, con incidencia directa sobre la flota congeladora y sobre el nivel general de actividad industrial.

El grupo de peces también mostró un desempeño positivo, con una suba interanual del 40,6% en marzo y un crecimiento acumulado del 19,4%. En crustáceos, el indicador avanzó 17,9% en la comparación mensual interanual, aunque el primer trimestre cerró con una baja acumulada del 14%, en línea con una etapa de menor actividad relativa para el langostino durante el cierre de la temporada provincial en Chubut y antes del inicio de la operatoria en aguas nacionales.

Por sector de actividad económica, la pesca marítima registró en marzo una mejora interanual del 27% y acumuló una suba del 31,6% en el primer trimestre. La acuicultura, con una base estadística más reducida pero con evolución sostenida, mostró un incremento del 52% interanual y un avance acumulado del 24,3%.

La lectura por tipo de buque vuelve a exhibir la diferencia entre segmentos. Los congeladores fueron los principales beneficiados por el pulso del calamar y sostuvieron el mayor dinamismo operativo del trimestre. Los fresqueros, en cambio, tuvieron una mejora interanual en marzo, pero continuaron condicionados por un calendario biológico y operativo más asociado al langostino, a la disponibilidad de recurso y a la ecuación de costos.

El dato central del informe, entonces, excede la variación porcentual del mes. La industria pesquera cerró marzo con una expansión fuerte, pero apoyada en pocas pesquerías de alto impacto, especialmente el calamar. Esa concentración vuelve a colocar en primer plano una característica estructural del sector, cuando una especie determinada responde con volumen, el índice acelera; cuando el calendario biológico, los costos o la disponibilidad del recurso cambian, el nivel de actividad puede corregir con la misma rapidez; pero el complejo pesquero argentino no es ni el calamar ni la flota potera o congeladora. Ahí es donde quienes desde el escritorio del desconocimiento involucran a la pesca argentina, como un todo. Ergo, la lectura además de sesgada es errónea.

El primer trimestre de 2026 deja así una señal estadística relevante y una advertencia económica de fondo. La pesca argentina mostró capacidad de producción, respuesta industrial y fuerte generación de movimiento exportador, aunque el equilibrio del negocio continúa atravesado por combustibles, logística, estructura de costos y rentabilidad. En ese marco, el desempeño del calamar volvió a ser decisivo para explicar el resultado general de marzo y para ordenar la primera gran lectura productiva del año pero no es representativo de todo el sector y mucho menos de la pesca argentina.